



Los resultados de la selección de voleibol de la Universidad de los Llanos no son casualidad, ni mala suerte, ni falta de jugadores. Son el reflejo exacto de una cadena de decisiones mal tomadas que empieza desde arriba y termina golpeando a los atletas adentro de la cancha. Esta inquietud la escribe Nikolás Martínez Sierra.
*El problema no nace en la cancha. Nace en las oficinas.*
Bienestar Universitario debería ser el motor que impulsa el deporte en la Unillanos, el ente que garantiza condiciones, estructura y talento técnico para que cada selección represente a la institución con dignidad. En cambio, se ha convertido en un espacio donde el criterio de selección no es la capacidad ni el conocimiento, sino la amistad.
El director de Bienestar nombra a los amigos, y ya. Sin filtros, sin evaluación, sin importar si esa persona sabe o no sabe del deporte que va a dirigir. El cargo se reparte como favor, y las consecuencias las pagan los deportistas.
Eso es clientelismo puro, y el clientelismo en el deporte universitario tiene un costo muy concreto: equipos mal dirigidos, procesos sin metodología y resultados que avergüenzan a una universidad que tiene con qué competir.
*Un entrenador que no conoce el voleibol no puede dirigir voleibol.*
Parece obvio, pero en la Unillanos hace falta decirlo. Dirigir no es pararse al lado de la cancha y gritar. Es leer el partido en tiempo real, ajustar sistemas tácticos, gestionar la presión de los momentos críticos y saber exactamente a quién pedirle qué y cuándo pedírselo. Es conocer las rotaciones, anticipar al rival, construir un esquema de ataque coherente y sostenerlo durante la competencia. Sin ese conocimiento, la selección no compite, simplemente aparece.
Y cuando el cuerpo técnico no tiene autoridad real basada en el saber, el equipo se desintegra por dentro.
*En ese vacío, los egos toman el control.*
Jugadores que brillan en torneos de barrio o Intercolegiados llegan a la selección universitaria creyendo que ese historial los acredita. Y ahí está el error. Ser figura local no es pasaporte automático al voleibol competitivo de alto nivel. El salto es brutal, y quienes no lo entienden se convierten en un obstáculo para el colectivo. En lugar de ponerse al servicio del sistema, quieren demostrar algo que, en este nivel, todavía no tienen. Atacan cuando no deben, ignoran la táctica, rompen la rotación y priorizan el lucimiento personal sobre el punto que el equipo necesita.
El voleibol no perdona eso. Es un deporte de sistema o no es nada. Cada posición tiene una función, cada rotación tiene una lógica, y cuando alguien decide que su ego vale más que el esquema, el equipo entero lo paga.
*En cambio del otro lado de la cancha, están los que sí viven este deporte.*
Mientras la Unillanos improvisa, hay equipos universitarios que entrenan con metodología real, con planificación, con jugadores que entienden que el voleibol es colectivo, disciplinado y técnico. Equipos donde los atacantes atacan donde se les requiere, no donde les provoca. Donde el entrenador tiene la autoridad del conocimiento, no del nombramiento. Esa diferencia se ve en cada rotación bien ejecutada, en cada bloqueo anticipado, en cada set ganado con inteligencia táctica.
*No es magia. Es trabajo serio con dirección competente.*
La Unillanos tiene con qué. Ese es precisamente el drama.
Hay jugadores. Hay instalaciones.
Hay una comunidad universitaria que merece ver a su selección competir de verdad. Lo que no hay es organización, ni voluntad institucional de poner a las personas correctas en los lugares correctos. Mientras Bienestar Universitario siga funcionando como agencia de empleo para amigos en lugar de como estructura seria de apoyo al deporte, nada va a cambiar.
*El talento sin dirección es ruido.*
Y ese ruido lleva demasiado tiempo resonando en los pasillos de la Unillanos sin que nadie con poder de decisión tenga el valor de apagarlo.
Lleva 4 años donde los entrenadores de voleibol en la Unillanos, son amigos del director de bienestar el jefe Monroy, y todos saben más de fútbol que de voleibol.
*Queda abierta esta tribuna*
Nuestro medio informativo digital deja abierta la puerta, para quien se sienta afectado o afectados responda a esta posición en aras de mantener el equilibrio de quienes diariamente siguen a www.metadeportescolombia.com
*El pensamiento del Dia*
"El hombre que no puede ser controlado, No puedo ser comprado"
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